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Tertulia Política número 28 (5 de Julio de 2006)

Tertulia Política número 28 (5 de Julio de 2006)

Agustín García Calvo

Ateneo de Madrid


 

Tertu028-05-07-2006
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TRANSCRIPCIÓN:

 

 

Vamos a seguir, si os parece, con las cuestiones de 'infinito' y, en especial, los trucos que la Ciencia y, en general, la conciencia de las personas que -como todas las cosas, están obligadas a defender su ser- se valen para afrontar el problema de lo 'sinfín', de lo cual ya el otro día estuvimos viendo algunas muestras. Antes de pasar a lo que pienso que tenemos que seguir tratando más detenidamente -que es lo de la 'inaproximabilidad' del 'infinito', de lo 'sinfín'-, conviene que volvamos todavía un poco sobre algunas de las argucias que la Ciencia y la Matemática ha puesto en uso para vérselas con el problema: problema de la 'infinitud', de los 'infinitésimos' por otro lado, que después de todo es inseparable del primero; la cuestión de 'infinito' por 'más allá', o 'infinito' por 'división perpetua', interminable; y entre ellas, estas maneras de las que os había recogido algún ejemplo de poder resolver el problema de la 'continuidad' que, de alguna manera, se nos impone 'frente a' o 'junto al' de la 'discontinuidad' necesaria para la costitución de las cosas.

Algo de esto habíamos recordado desde fuera, por alto, a propósito de algunas de las elucubraciones de matemáticos ilustres, en las cuales jugaba la noción de 'cuadrado' o de 'potencia' -sobre la que volveremos-, porque os había recordado la actitud de este matemático holandés del XVII, Nieuwentijt, que trataba de llegar al infinitésimo precisando que era aquello que todavía es algo -es cuantía- pero cuya potencia, cuyo cuadrado, se iguala ya a cero -cuadrado no es nada-. Esto os lo traigo al lado y en contraposición con otra cosa que creo que ya os había recogido respecto a la invención del Álgebra de Hamilton, donde aparentemente un poco por el contrario, del revés, se oponían 'continuidad' y 'discontinuidad' de este modo, en cuanto que los steps, grados, más o menos identificable con nuestros momentos en que la teoría de esa Álgebra se funda -como Ciencia que pretende ser del tiempo puro- entre ellos, o a lo largo de ellos, tenemos una sucesión continua, una continuidad que por supuesto, es siempre capaz de romperse... de romperse por cortes, siempre entre cada step y el siguiente se puede intercalar otro, de alguna manera; de manera que esa es la costitución paradójica, hasta cierto punto, de la 'continuidad' en cuanto a la producción de los grados o steps que son elementos de este cálculo; mientras que los cuadrados -haciendo potencia en los cuadrados- de estos steps que admiten -como los números- potencia,  -cuadrados-, los cuadrados de estos steps ya no se producen continuamente sino costantemente -constantly- que os lo había sacado por la coincidencia de que también en nuestro descubrimiento se opone 'continuo' a 'costante' en el sentido de que estamos [costantemente] cayendo en la verdad,

- Continuamente.

en lo que no se sabe, y estamos costantemente -costantemente, no continuamente- defendiéndonos; defendiéndonos por la creación de nuevas cosas. De manera que aquí, al pasar de la mera consideración de los steps elementales a los cuadrados, se da ese trueque entre el 'continuo' y el 'costante'; la producción de los cuadrados es ya simplemente 'constante' y no 'continua'. Vosotros juzgaréis hasta qué punto esto tiene que ver o se contrapone a la actitud que os he citado también de... del holandés Nieuwentijt. Pero quiero que meditéis un momento, porque me he visto obligado a meditar sobre ello elementalmente, sobre lo que es eso de la 'potencia', en primer lugar del cuadrado, que en estos... que en esos artilugios juegan. En lo que hace esto meditar es en qué consiste esa operación de que uno pueda multiplicarse por sí mismo, puesto que eso es 'cuadrado'. Que uno pueda multiplicarse por sí mismo es una operación que cuando se la mira bien resulta misteriosa y, como todos los misterios, puede ser reveladora.

Que uno pueda multiplicarse por sí mismo quiere decir que uno funciona a la vez como multiplicando y como multiplicador, por decirlo así: que uno es al mismo tiempo la cosa que sufre la operación -el objeto de la operación de multiplicación- y al mismo tiempo es el agente de esa operación -el multiplicador-. Esto es lo que pienso que nos puede ayudar a penetrar mucho en los problemas.

Por supuesto, en la sucesión elemental 'aa' o 'a por a', que ahí se plantea, no puede intervenir para nada el orden de sucesión, está claro que aunque a uno de los dos 'a' lo señalemos, por ejemplo, con una flecha como el activo -el multiplicador- y pongamos 'a flecha' por 'a', esto no puede diferenciarse para nada de 'a' por 'a con flecha', es lo mismo, no cabe ahí ninguna introducción del orden de sucesión, como podía...   como podía esperarse.   La     cuestión    es que es   a   l a   v e z, como cuando simplemente se escribe 'al cuadrado',    a  l a  v e z, de un solo golpe, como se produce esta... como se produce esta operación en que uno mismo tiene que actuar -al mismo tiempo- como 'objeto' y como 'agente'; como 'multiplicando' y 'multiplicador'. Esto, evidentemente, arroja alguna luz sobre el juego que os he recordado, los juegos que os he recordado de... del tratamiento del 'infinitésimo', del 'infinito', en esos dos ejemplos.

Y sobre esto quería que meditarais un momento conmigo, antes de volver a la cuestión de la 'inaproximabilidad' que es la que el otro día quedó... quedó planteada. De manera que os dejo un momento o un rato que me digáis hasta qué punto habéis seguido-... me habéis seguido en estas especulaciones por lo alto, que son más bien noticia de los trucos que, a lo largo de toda nuestra Historia, se han desarrollado para combatir las aporías -los caminos sin salida- de la lógica desmandada de Zenón de Elea (con la que todos tenéis ya una cierta familiaridad). Hasta qué punto lo habéis seguido y qué ocurrencias, a vuestra vez, se os vienen a las mientes. Así que...

- Hoy o ayer, aparecía en el periódico una intervención de... de un representante de la Conferencia Episcopal Española que decía que era muy importante de que la Iglesia se estuviera lo del tiempo pero minuto a minuto...

AGC - ¿"Que la Iglesia"?

- Estuviera en un tiempo: en vez de hacer un tiempo abstracto, eterno, etc., que hiciera un tiempo minuto a minuto, que trasformara los ahoras en momentos y los momentos en minutos; decía textualmente, yo me quedé impresionao. La cuestión...

AGC - ¿Mencionaba los ahoras?

- Sí, mencionaba los ahoras, el ahora.

AGC - ¿Estás seguro?, ¿el ahora?

- Sí, sí. Era muy curioso, porque me dejó muy impresionao.

AGC - Es un poco más descarao de lo... más descarao de lo corriente, sí. Efectivamente, no suele... no suele decirse tanto como eso. Sobre eso volveremos. Sobre eso volveremos con lo de la 'no aproximación', que es a lo que toca más de cerca. Pero por lo pronto, respecto a...

- Sí. Yo es que, a lo mejor, por no haber venido los días pasados, pero no he entendido apenas nada; o sea, primero ¿cómo el cuadrado de un número con cuantía puede dar cero?

AGC - Bueno, no te olvides que lo que el otro día estuve sacándoos aquí, y ahora he vuelto a sacar en estos dos puntos, es eso: la renovación costante de trucos, de artilugios para resolver el problema que el sentido común plantea en cuanto se toca esas cuestiones de continuidad y discontinuidad, fin y sinfín. No es más que eso. Que me he apoyao en ese par de ejemplos...

- El primero es que ni siquiera -el del holandés éste- ni siquiera le veo bien la relación; el otro, se la veo mejor, pero tampoco entiendo cómo una sucesión de pasos -steps o grados- va a ser continua; porque cada paso -que también los igualabas con momentos- estará separado del otro; parecen como...

AGC - Sí, además declaradamente se admite la intercalación siempre. Siempre entre dos grados, dos steps, cabe la intercalación. Pero eso, para Hamilton, no quita a la noción de 'continuidad'. Esto, por otra parte, tiene que ver con el tratamiento mismo de los números reales o los puntos de la línea ¿no?

- ¡Ah!, quiere decir que no queda hueco en medio, o algo así.

AGC - "Quedan huecos", como quieras decir.

- Y en cambio, entre los cuadrados, ¿sí quedaría hueco?

AGC - En todo caso, esta continuidad se establece para oponerla al uso de la producción 'costante' que, en cambio, se daría en las potencias, en los cuadrados. Esta continuidad vale todavía como continuidad, como si efectivamente se hubiera seguido admitiendo que los puntos de la línea -la línea- es una continuidad, sin que ello empezca para que entre cada punto y el siguiente siempre se pueda intercalar otro, cosas por el estilo.

Aparentemente el procedimiento del holandés es como mucho más ingenuo, porque él pensaba que los infinitésimos tenían que ser alguna cuantía, si no, no servirían para el cálculo y por lo tanto -como decimos aquí- para la defensa de la Realidad; pero tenía que [defenderlo] acudiendo también a la potencia -al cuadrado-, curado por el hecho elemental de que efectivamente, los cuadrados de las fracciones crecen muy deprisa ¿no?, y que el cuadrado de un milésimo es un millonésimo enseguida, y naturalmente, esta rapidez, esta rapidez notable, en la producción de infinitésimos cada vez más insignificantes podría ingenuamente llevar a pensar que estos se pueden reducir a cero, mientras que los infinitésimos -la base de ese cálculo- tiene que seguirse reconociendo como cuantía, como siendo algo.

- La aproximación a cero del cuadrado es más rápida que la de los infinitésimos. Entonces tiene que...

AGC - Más rápida, no. Eso lo digo, ¡hombre! como pensando que esta especie de consideración vulgar puede servir para ispirar una teoría como la de Nieuwentijt, y claro, evidentemente el intento de Hamilton es mucho más... mucho más sutil, va por otro camino. Pero lo importante es que él tiene que establecer una diferencia de lo que él llama 'continuidad' y lo que ya llama simplemente 'costancia'         -costancia, perpetuidad- acudiendo a eso, a la noción de cuadrado de los steps. ¿Qué?

- No. De que se me había ocurrio conforme estaba escuchando ahora, que... que da la impresión como que..., es que yo de Matemáticas no [...], que da la impresión de que es un lenguaje; es un lenguaje ¿no?, es una forma de... que sobre sí mismo... que se vuelve y se revuelve... 

AGC - Eso está discutido. La actitud de Hamilton era que su Álgebra no fuera simplemente un lenguaje, sino que tuviera un objeto, y a ese objeto le dio por decir que era el tiempo puro. De manera que es un lenguaje pero un lenguaje que estaba tratando de algo; y de ahí que separando las nociones habituales de cuantía ligadas con un número, desarrolla todo el artilugio de los steps o pasos, de momento, momento, y de las relaciones o rapports entre los steps diversos, y todo lo demás. ¿Qué más?

- Es que lo sacó Virginia: parte de la ispiración que le pudo venir al holandés éste, por el lado de que una medida pequeña al cuadrado se hace más pequeña, [... que uno] está en el mecanismo de introducir nuevos objetos, por ejemplo, porque un infinitésimo no es un número, el problema es que no puede ser un número, pero al mismo tiempo es algo que está jugando con números que se aproximan al cero; entonces se dice: "No sabemos lo que es, pero su cuadrado, ya da cero". Esto se parece al famoso caso de la vía imaginaria 'i'; 'i' no es... no es un número real -digamos-, no es el uno, pero su cuadrado da menos uno. Yo creo, que de alguna manera, hay un juego de intentar que algo que no es número -en este caso- [....]

AGC - Sí, sí. Efectivamente son -se puede decir- que son casos  -aunque muy apartados- son casos del mismo intento, sí. ¿Seguís bien, no?, lo de 'i', lo del...

- La vía imaginaria.

AGC - La vía imaginaria.

- Como no podemos encontrar ningún número cuyo cuadrado sea negativo, nos inventamos uno, cuyo cuadrado es negativo; y a partir de ahí, ya podemos empezar a jugar con números imaginarios y operar mucho más capazmente. Entonces aquí, el intento de este holandés, es inventarse una cosa llamada 'infinitésimo' -que no tenemos ni idea de qué va- pero su cuadrado ya nos da una cosa que creemos que sabemos lo que es.

AGC - Que sabemos lo que es.

- [Entonces], esto es la cuestión. Ahora, esto es mucho más complicado porque el problema es que así como la vía imaginaria no puede tener nada que ver con los números reales, éste -este infinitésimo- sí que tiene que tener mucho que ver con los números reales.

AGC - Sí. Si incluso, cabe sospechar que sigue teniendo que ver la teoría de Hamilton también, a pesar de todo ¿no?, a pesar del abandono... del abandono de los números como cuantía.
¿Veis bien en el sentido del truco, no?  Y cómo, para eso, elevar al cuadrado sirve mucho ¿no? Los matemáticos se veían obligados a -por partida doble, por el desarrollo del cálculo de ecuaciones (de ecuaciones en que figuraban cuadrados, y por otro lado, por la relación con la Geometría-, se veían obligados a emplear algo -un símbolo, por lo pronto- que era como raíz cuadrada de un negativo     -raíz cuadrada de uno-. Entonces, claro, las críticas -incluso entre los matemáticos- eran costantes, porque evidentemente eso no puede referirse a nada -raíz cuadrada de uno, no puede referirse a nada-, [] tiene el sentido del intento como lo ha explicado Caramés, sí, pero no se refiere a nada, pero: "Es algo que si se eleva al cuadrado da menos uno", ¡ah!, entonces, []; de por sí no es nada, pero, lo elevas a la potencia, lo elevas al cuadrado y es menos uno, entonces ya... por supuesto que esto es para no saltarnos la propia istitución de menos uno -de los negativos- que es otra cuestión, pero -vamos- ya estaba previamente establecida. La cuestión de los negativos que se debate simplemente entre que aquello que es una operación indicada, digamos: cero menos tres, se convierte en un ente que es menos tres; es una cosa que estaba... estaba pasando y que siempre ha estado debatiéndose desde entonces.

No sé si me habéis acompañado lo bastante en lo del misterio del cuadrado -el misterio de la potencia- porque evidentemente introduce la cuestión del tiempo o de la negación del tiempo de una manera muy elemental.

- No sé, a mi me gustaría que  [...] cuando yo llego al número 'i' [número imaginario] lo hago porque aplico el Álgebra al concepto de [], a conceptos geométricos

- No. En principio...

- Por lo menos eso es lo que más me...

- La cuestión es relativamente sencilla, es decir, hay operaciones [] pero dentro de un proceso de operación, se puede conseguir que una ecuación [base] que la incógnita valga siete, se puede conseguir, pero para conseguir eso, en un momento del cálculo hay que usar raíz cuadrada de menos uno, con lo cual eso está prohibido, entonces [] pero eso es digamos [entre comillas] operativo; entonces, a esto que aparece tangencial [] siete, le llamo 'i', y entonces ya surgió que hay cosas llamadas 'i' cuyo cuadrado es menos uno; que a partir de ahí, eso después queda como surgió: una [] geométrica, y que multiplicar por 'i' cualquier número es hacer un giro, girar en un plano, es un fenómeno que nace porque ya el plano estaba inventado, por lo tanto, los números se situaban en el plano, los puntos estaban [alternaos] por coordenadas, y a partir de ahí, pues el número 'i' aparece como si fuera los números que están en un eje que se contrapone a los que están en otro eje; los que están en el eje horizontal son los reales y los que están hacia arriba, los imaginarios; y el único punto de contacto es el famoso cero -es el cero-, por eso, la 'h' de este holandés es un lío, porque así como 'i' cuadrado menos uno; el menos uno es 'h' cuadrado cero, toca precisamente a un lugar que es la confusión de ambos: real y imaginarios, que en esta lógica que [] los matemáticos de inventar un nuevo número: el 'i'. Pero eso no debió tener demasiado éxito, eso, hasta que se inventaron los llamados hiperreales, o sea, [] una cosa nueva que se han inventao hace poco. Entonces, eso permite adaptar la teoría del holandés, pero hasta ahora [] Esta cuestión, de todas maneras, tiene que ver con..., claro, cuando uno dice 'cuadrado', por supuesto, el cuadrado de tres es el nueve, el cuadrado de dos es el cuatro; uno puede todavía apoyarse que el dos está [] y ello, al dos sumarlo dos veces: dos por dos: cuatro. Esa es la...
 
AGC - Sí, la insistencia mía que es por lo del "misterio" -entre comillas- que os estaba presentando, es que, evidentemente, en dos por dos, en 'a' por 'a', no puede... no puede haber simetría, y por decir simetría o identidad es forzada porque es una operación; y en una operación... en una operación uno es el que actúa -por ejemplo, el multiplicador- y otro es aquello que lo sufre -el multiplicando-, y el problema se plantea cuando se trata de uno mismo, no vamos a decir la cuantía, porque el problema más [central] es uno mismo: cuando se trata de multiplicarse uno mismo por sí mismo, que evidentemente introduce ahí la cuestión de 'a la vez' el ser 'objeto' y 'agente' 'a la vez' porque no hay recurso temporal, y en eso es justamente en lo que consiste el misterio que os presentaba.

Luego, si pasáis a los números, pues, evidentemente, ¿cómo puede ser que tres por tres produzca nueve o lo que sea, si no es que el tres una vez está actuando y otra vez lo está sufriendo como objeto? Se suele decirse, incluso en muchas escuelas [por la razón que sea] se suele decir utilizando justamente la palabra 'vez', en lugar de decir "tres por tres", se dice "tres veces tres"  -"tres veces tres"- y esta... esta manera de introducir el término 'vez', que tan de cerca toca al centro de nuestro asunto, es también reveladora. Está tres como si tres fuera ya algo, no se sabe en virtud de qué, pero como si tres fuera ya algo, y entonces, se le aplica tres veces, se le hace ser tres veces -tres veces él mismo-. Venga, cualquiera reacción, por ingenua que sea, pues puede ayudarnos en el trance ¿no?

- Bueno, parece que eso de ser uno y a la vez uno de tantos, no sé si tiene ahí un poco, algún tipo de aproximación de multiplicarse por sí mismo, o dos multiplicado por dos, el tener que elevarse a ese cuadrado.

AGC - Hombre, algo tendrá que ver, pero desde luego, muy de lejos. No: ahora lo estaba planteando de una manera tan elemental que no hace falta buscar paralelos ¿no? Uno se multiplica sobre sí mismo, quiere decir que uno a la vez es multiplicador de sí mismo y multiplicado... multiplicado por sí mismo. Esa es la... esa es la cuestión ¿no? Nunca nos ha aparecido de una manera -yo creo- tan simple -tan simple, tan elemental- ¿no? Claro que luego, en eso de... en eso de ser tres veces el mismo, está implícita toda la... toda la cuestión del Tiempo real y falso: ¿cómo se puede ser tres veces el mismo, si no es manu militari, si no es a la fuerza? ¿Cómo se puede ser tres veces el mismo en el caso de que mientras dura la operación  -que algo dura, por poco que sea-?, estamos continuamente cayendo en un tiempo verdadero, sólo por la... sólo por la imposición de un Tiempo real -imaginable, concebible- puede llegar a tener sentido eso de que uno sea él mismo tres veces. Ahí tenéis la palabra 'vez', que en el lenguaje vulgar tiene... tiene mucho que ver con... con todo eso de 'momentos' -que aquí hemos usado- y la 'discontinuidad' necesaria del Tiempo real, que trata de domesticar, de someter, la continuidad, que por otra parte, se nos está continuamente imponiendo, puesto que continuamente estamos cayendo.

- Eso parece que se ve, que se acerca a lo que..., es necesario cortar, es necesario romper para poder sumar o para poder repetir el mismo momento; no puede haber continuidad porque si soy... si hay una continuidad, no habría una... una suma ¿no?, no habría... no sería posible sumarme yo tres veces; solamente si corto, corto y corto, pero...

AGC - Sí. Parece que en la cuestión de la suma, desde luego, en la cuestión de la suma es donde empecé a meterme con todo esto, cuando saqué lo de los números ¿no?, cuando del hecho de 'a' más 'a', que por su propia separación no puede ser el mismo, no se pueden escribir como si fuera él mismo dos veces, resulta dos 'a', que quiere decir que ha surgido 'a' como ese contradictorio que puede ser dos veces el mismo, y ha surgido 'dos' como pre-número, como fundamento del que pueden todos los números surgir después ¿no? Pero lo que pasa es que en la simetría la suma parece que efectivamente con el 'más' que es lo mismo que el 'y' -que señala la sucesión-, todos los 'aes' que se sumen son iguales, mientras que en esto de elevar al cuadrado, la flecha hiere más en el centro, porque hay ahí acción y objeto de la acción, hay una asimetría respecto al propio movimiento del cálculo que es la que nos puede ser más reveladora.

- Bueno, es que es la primera vez a la tertulia, y que quería comentar que me ha sorprendido un montón el tema de la charla, porque..., quiero decir que no entiendo muy bien la razón de ser de ponernos a hablar de Física, a no ser que tenga una rela-... una conexión con la Realidad, porque creo que la inmensa mayoría de la sala no se está enterando absolutamente de nada...

AGC - "¿De lo qué?

- La inmensa mayoría de la sala se entera de muy poco de lo que  estás hablando; entiendo el sentido, o yo pienso, que se les escapa; entonces pienso que esta charla sí que tiene sentido en una Facultad de Física o de Matemáticas, en el que la gente pueda trascender de ese nivel...

AGC - No: te aseguro que ahí es donde no tiene ningún sentido...

- ¿No?, pues entonces...

AGC - Porque estas cosas no se dicen. Ahí es donde no tienen ningún sentido.

- Pues entonces, me gustaría que nos dieses una pis-..., o que me dieses una pista para saber...

AGC - En algún sitio de esos puede tener algún sentido si es una de las clases que le da Caramés a los primerizos donde, por entretenimiento y saliéndose de la ruta, puede presentar problemas como estos, pero de ordinario, está prohibido -vamos-. ¡Estas cosas!, estas cosas, ¿cómo se va a perder el tiempo en plantearlas en una clase de Matemáticas ni de Física?, ¿no? Tu sorpresa, claro, me resulta explicable. Para muchos de los que me acompañan frecuentemente no es tan sorprendente porque estamos acostumbrados a saber que la Física es Política, y la Matemática... y la Matemática al servicio de la Física es Política...

- Pues espera que al final hubiese un tipo de conexión...

AGC - Y espero que hoy, antes de que acabe la hora, ya te habrás dao cuenta un poco de la... de la conexión. Pero, desde luego, esto es algo que solamente se puede decir entre gente algo desmandada. Estos descubrimientos, estas simplezas de preguntarse por el misterio de la potencia, solamente se pueden decir entre-... surgir entre gente relativamente desmandada. Y eso ya te guía un poco en el sentido de cómo esto tiene una relación inmediata con la Política y con la acción; y esto de que la acción y el objeto de la acción sean el mismo; esto ya si te olvidas de los números y tomas como eso de 'el mismo' una persona, un individuo, ya te sugiere mucho: ser 'el agente' y 'el objeto de la acción' uno mismo. Sin precisar, en este momento, si la acción es una acción de conformidad, de obediencia, de sometimiento o una acción de subversión, por el contrario.

- Agenciamiento.

AGC - ¿Cómo?

- Agenciamiento.

AGC - ¿Por qué?

- No des la espalda, Arturo, mira p'acá, ¡hombre!

AGC - Pero, ¿qué quiere decir eso? A ver, explica eso de "agenciamiento", que no entiendo.

- Es lo que los chicos esos jóvenes llaman 'ocupación', pero mal llamao, porque los pillan enseguida. Pero agenciarse que estamos sin dignidad los que estamos aquí, porque no, no tenemos ninguna dignidad.

AGC - Pero no estás hablando en castellano: "agenciarse" no se dice de esa manera. "Agenciarse" en castellano corriente se dice "agenciarse algo", es decir, buscarse un istrumento para hacer tal o cual cosa.

- Yo hablo de agenciarse un monasterio.

- ¡Ale!, exagerao.

AGC - ¿"Agenciarse" como 'ocuparlo'?

- Agenciarse el monasterio de los [].

AGC - Bueno, bueno. Como ves, los saltos hacia la Política pueden ser mucho más [] de los que podía esperar.

Bueno, si respecto al misterio de las potencias y eso, no se os ocurre nada más, voy a volver... voy a volver a replantear aquello con lo que terminó la charla del último día y que era lo que más directamente me importaba hoy: lo de la 'inaproximabilidad' al infinito. Esto es lo que ya quedó dicho y presto para vuestra discusión (tal vez alguno lo haya dado vueltas).

Al infinito, a lo sinfín, no cabe aproximación; no hay aproximación alguna al infinito. Esto se decía contraviniendo lo que en la práctica de muchas [fórmulas] en Matemáticas se da, que es que efectivamente, 'infinito' -el signo- se emplea como límite -como si fuera límite de una aproximación- lo mismo que se emplea 'cero' o que se emplea 'uno'; y naturalmente, mientras aquí podemos tranquilamente admitir que eso de 'cero' o de 'uno', o incluso, 'un número' -un número cardinal cualquiera de la serie- se tome como... como límite, en cambio, cuando se trata de lo sinfín, pues no podemos hacer lo mismo: no cabe aproximación a lo sinfín. No cabe aproximación a lo sinfín porque la aproximación se da -como recordáis bien- en la Realidad, hasta el punto de que la Realidad -hemos dicho- es esencialmente aproximativa.

El descubrimiento de que "la Realidad no es todo lo que hay" es el descubrimiento elemental que nos ha arrojado a este viaje de dejarnos caer, en dejarnos hundir en lo que no se sabe; en eso está ya... en eso está ya implícito... está implícito lo mismo. La Realidad no puede ser más que aproximativa, de más y menos.

Tened en cuenta, de paso, que la Ciencia y las Matemáticas en cuanto al servicio de la Ciencia, forman parte de la Realidad: son, a su vez, actividades reales -hechos reales- y por tanto, es normal que tengan que habérselas primariamente con esta condición de la aproximación y el límite; y la aproximación al límite. Y se trata que va en el sentido de ver qué es lo que pasa cuando como límite se toma algo como 'sinfín', ¿cómo puede ser eso de aproximarse a lo sinfín, o ya convirtiendo lo sinfín en un término peligrosamente sustantivado al 'infinito' o a 'lo infinito'?, ¿qué sentido puede tener? Es eso lo que decimos: no tiene sentido porque en la Realidad, y por tanto, en las Ciencias de la Realidad, no cabe más que aproximación: aproximación a un límite. Es ahí donde se da la aproximación y eso de lo sinfín está fuera porque es justamente la verdad, lo no sabido en que la Realidad está cayendo continuamente, en que nos estamos hundiendo continuamente, y por tanto, la trampa... la trampa es muy visible: 'aproximarse al infinito' en cuanto se le mira bien quiere decir 'aproximarse al fin': justamente lo contrario, al revés.

Es al 'fin' a lo que se da la aproximación, y es el 'fin' lo que figura como límite. En realidad, 'fin' es otro término, y más primitivo, para decir lo mismo que 'límite': 'fin', es justamente eso y es a lo que... a lo que cabe aproximación.

De manera que el gran error de los defensores de la Realidad, y en el que nos hacen caer cada día a todos los que más o menos obedecemos, el gran error consiste en pensar que acercándonos, aproximándonos, podemos seguir aproximándonos sin tener más fin que 'lo sinfín', pero en verdad -como ellos  mismos hacen costar y nos dicen- la aproximación, el progreso, -el progreso sobre el que todo Régimen funciona y el que hoy padecemos de la manera más esplícita- el progreso es hacia un Futuro (que no es de ninguna manera lo sinfín), el progreso es hacia un 'fin', que es el 'fin' que los negociantes y los agentes de la autoridad nos presentan a cada paso, justamente como 'fin', como 'meta' a la que hay que... a la que hay que tender y debéis desengañaros de que por ese camino se pueda también venir a la verdad, a lo sinfín. El sinfín está fuera, porque justamente ese 'fin', ese Futuro, es lo que está costituyendo la Realidad y es lo que está rigiendo la perpetua aproximación, el progreso, hacia el 'fin' o hacia los 'fines' que se nos marcan.

De manera que ahora me diréis. Parece que la denuncia de la pretensión de aproximarse a lo sinfín, por nuestros pasos, debe quedar claro. Para ponerlo más melodramático y saltar de repente a lo político y personal, esto quiere decir que de ninguna manera, viniendo por nuestros pasos, progresando, podemos acercarnos a lo sinfín, a la verdad. No podemos acercarnos más que a la muerte -que es necesariamente futura, falsa, nunca está aquí-, es decir, al 'fin': a la muerte de uno como 'fin'. Y el que se crea -como muchas veces en las diferentes religiones sucesivas os han hecho creer- que al llegar a la muerte, entonces, por no sé qué milagro, vamos a pasar a lo sinfín, se equivoca muchísimo: no vamos a pasar a ningún sitio: la muerte siempre futura queda como todos los futuros dentro de la Realidad, es un invento, una falsificación necesaria para sostener la Realidad y el Régimen, y de ninguna manera puede la muerte -esa futura, fin, y costitutivo de la Realidad, y de la Realidad de uno, costitutivo de uno mismo- de ninguna manera va a abrirnos una puerta -por alguna especie de milagro-, va a abrirnos una puerta hacia lo sinfín.

Esa es la trampa que quiero denunciaros: eso no puede ser porque, como tantas veces hemos descubierto y dicho aquí, eso no va a pasar en ningún Futuro porque está pasando ahora, continuamente. Es ahora, continuamente, cuando nos estamos perdiendo, hundiendo, en lo sinfín. 'Ahora', que como recordáis es justamente ese término (a lo mejor el obispo que citabas antes ha oído algo de esto), es ese término enteramente extraño a toda Realidad y a la nuestra, 'ahora' es algo que apenas se ha dicho 'ahora', ya no es 'ahora' -como sabéis- es completamente inasible, inconcebible, extraño a toda Realidad; y la defensa de la Realidad, y la nuestra, consiste en convertirlo en 'momento', en 'un momento', lo cual ya es tratable, lo mismo que el 'infinito', lo mismo que el 'infinitésimo': en el momento en que se convierten en algo denominado y tratable, ya no puede hacer daño, ya no es 'ahora' -ya no es 'ahora'-; pero en cambio 'ahora' es la verdad: la verdad, es decir, lo desconocido, lo que no se sabe: no hay más verdad que la que no se sabe. 'Ahora' es la verdad; la verdad es 'ahora' cuando nos estamos hundiendo o cayendo en lo sinfín: 'ahora', continuamente, y por tanto, es una mentira sangrienta, aplastante, la que desvía la mirada hacia la muerte futura pensando que va a ser entonces -en ese Futuro- cuando se te vayan a abrir las puertas de lo sinfín. No puede, porque justamente está pasando 'ahora'.

Pero ese es el truco esencial que toca a lo de 'infinito': hay que convertir 'ahora' en 'momento', y se quiere refinando el momento hasta el infinitésimo; de la misma manera que hay que convertir lo sinfín en un 'fin': lo sinfín en un fin, aunque se siga llamando 'infinito' porque, evidentemente, ese es el truco esencial para el sostenimiento de la Realidad y de la Realidad de cada uno y para la administración de muerte.

De manera que si estas reflexiones os resultan todavía un poco oscuras, antes de seguir, antes de pasar más a las consecuencias políticas de esto, conviene que nos detengamos un poco respecto a esto de la 'no aproximación a lo sinfín', a esto de que 'mi muerte no me va a descubrir nada'. ¡Vamos!.

- Agustín, vamos a ver: yo, el tema este de los cuadraos y tal, me he quedao un poquillo así -como dice esta chica- en el aire ¿no?, pero cuando le has dicho a ella que sustituyamos los números por personas -por ejemplo-, entonces me ha venido una imagen que es que si yo cojo un cuchillo y me apuñalo, en el momento en que ese cuchillo me entra en la piel a mí, yo soy sujeto agente y sujeto paciente -me parece-, en ese mismo 'ahora', en ese hipotético 'ahora', o en ese mítico 'ahora', me convierto en las dos cosas.

AGC - El 'ahora' no es nada mítico. Si 'ahora' es de verdad, no existe.

- En un 'ahora' en el que eso pase.

AGC - No: si 'ahora' es de verdad, no existe; o existe o no existe. Si existe ya es 'momento', un momento o un rato.

- Bueno, pues en ese momento.

AGC - ¿Tú crees que puede haber un... que puede haber un suicidio 'ahora'? Es la cuestión de 'a la vez', lo que saqué antes poniéndoos por delante la cuestión de 'a la vez' y de 'a las veces'. Claro, evidentemente, por ejemplo, se cae por los suelos porque no puede haber ningún suicidio que se produzca de verdad 'ahora', eso es inimaginable: un suicidio es un trabajo como otro cualquiera, es decir, lleva su tiempo. Lleva su tiempo y, entonces, el rato en que uno parece que hace a la vez de matador y de matado, de actor y de objeto, es un rato ya real y falso.

- Sí pero, yo si no he entendido mal, en el caso que dos se multiplique por sí mismo es necesario que haya una separación en el Tiempo, que es la única manera de que dos...

AGC - No, no: es que no puede ser. No puede ser: en la operación de elevar al cuadrado no puede haber; no puede haber porque...

- Es que es también un Tiempo real.

AGC - No puede ser. Tiene que ser justamente 'a la vez'. El misterio y poder de la operación está en que tiene que ser 'a la vez'; ya antes lo dije con el ejemplo: si se intenta distinguir 'a' y 'a' poniéndole al multiplicador una flechita, evidentemente, nadie puede utilizar el orden para distinguir 'a sin flecha' por 'a con flecha' de 'a con flecha' por 'a sin flecha'. Evidentemente, la operación se da de una vez, se da de un golpe, y es ahí donde tiene su poder. Sí.

- [Tengo que hacer... se trata de decir mismo]

AGC - ¿Perdona?

- Al decir 'mismo', se hace eso.

AGC - A ver.

- Que deshaces la operación.

AGC - A ver, a ver. Venga, explica.

- Esa operación de como estando aquí y ahí, a la vez, el que se multiplica y...

AGC - La pretensión es que es uno mismo. Es uno mismo en la propia Aritmética de elevar a la potencia, supongo que es el mismo; además por eso se desarrolla rápidamente, -vamos- desde poco después de la Edad Media la costumbre de escribir 'a' sólo una vez, y luego ponerle el índice de la elevación a potencia ¿no?, en lugar de escribir 'a' por 'a': la pretensión es que es el mismo; que es la pretensión que estamos aquí denunciando. Pero que es una pretensión poderosa hasta no sé cuánto tengo que contar. [Parece] que efectivamente uno puede multiplicarse por sí mismo, es decir, hacer simultáneamente de agente y de objeto de la acción.

- Eso, por ejemplo, con el uno matemático, no [puede decir nada], sigue siendo uno.

AGC - Pero es igual.

- Pero ahí no sería comparable...

AGC - El resultado... el resultado, la verdad, es que no cuenta mucho ¿no? Yo cuando os he puesto 'a' al cuadrado, ni siquiera me he molestado en decir qué es lo que nos puede dar, porque eso sería [entrando] en una ecuación. Ya por eso...

- Dos veces uno es uno, ahí en ese caso, si traducimos uno al cuadrado...

AGC - Sí. Pero no se trataba del resultado de la operación, es de la operación misma de lo que deseaba que estuviéramos hablando: de la operación misma: el hecho de multiplicarse uno por sí mismo -sea lo que sea-. Ahora, si te preocupa lo del uno, ya tienes que recordar lo que Caramés ha estado sacando antes también respecto a la sustantivación; el procedimiento de sustantivación de 'i', de la raíz cuadrada de uno. En realidad, podría decirse que imaginarios son cualquier raíz cuadrada de cualquier número negativo; pero -vamos- naturalmente el término operativo que se desarrolló fue justamente [este número], la sustantivación consiste en decir: "Bueno, eso será o no será lo que sea, pero el caso es que lo elevas al cuadrado y te da menos uno". Sí

- El tema de la aproximación, en el caso de uno, en el caso personal, parece que la aproximación al fin [...], la muerte como fin, parece que de alguna forma, no sé, como que o te induce o te obliga a pensar que si acaso en la Sociedad el 'fin' sería también la muerte de la Sociedad y eso no parece...

AGC - "¿Y el fin sería?"

- El fin en la Sociedad, o sea, en general, o lo que te iba a decir, sería la muerte de esa Sociedad o de esa generalidad, y eso no parece ¿no?, no parece... no parece....

AGC - Hay generalizaciones para todos los gustos, ya ves que hasta  alguno de los físicos han sacado el Big Crash para sostener Big Bang originario; han establecido el Big Crash como la muerte, sea por infinita condensación o por infinita disolución -que da lo mismo-, pero en cambio, 'fin' no importa. Las generalizaciones se han hecho muchas respecto a Estado, respecto a entes históricos, -vamos-, no tienen especial interés porque con el caso de uno mismo, basta ¿no?

- Bueno, pero uno se le ocurre pensar en eso ¿no?: ¡hostias!, ¿será el fin de la...?

AGC - No, no nos saca para nada del problema; lo importante... lo importante es que notéis hasta qué punto... hasta qué punto estáis agobiados por este engaño del que he estado hablando: el engaño de que la muerte futura de uno -que es el Futuro, y por tanto, lo real, el fundamento del Tiempo real que es la Realidad- se os presenta en confusión con lo sinfín: el fin confundido con lo sinfín, como sugiriéndoos -en las viejas formas de religión pero en las actuales también-, sugiriendo que con llegar a ese fin, se os van a abrir las puertas de lo sinfín; que es entonces cuando vais a descubrir, cuando vais a dar con la verdad. 

Aquí trato de haceros sentir lo que sin duda sentís: hasta qué punto esto es aplastante, costante y objeto de engaño perpetuo y de predicación por todas partes; y por lo tanto, hasta qué punto es importante contraponerse a esta idea de aproximación a lo sinfín: No puede ser que las aproximaciones de la Realidad y eso en cambio de 'caer en la verdad', eso nos está pasando a cada paso.

- A mí me choca mucho eso de 'aproximación a lo sinfín'. Por supuesto, es la primera vez que lo oigo. La aproximación es sinfín, aunque a un fin, pero aproximación a lo sinfín no... no le veo yo sentido ninguno.

AGC - Sí, porque lo decía, sobretodo, recordando que en Matemática se emplea el infinito como límite, y eso quiere decir 'aproximación a lo sinfín'. Claro, que evidentemente, eso implica la diferencia entre cardinales y ordinales; parece que cuando 'infinito' se toma como límite, sería -por decirlo así- estaría en el estatuto de un cardinal, mientras que -como dices muy bien- la aproximación y los pasos de la aproximación pueden, es decir, ordinalización de la ordinalidad, pueden ser otra cuestión. No te van a decir que los pasos son infinitos, pero que crean que siempre puedes dar más y más pasos, pero tranquila, porque el límite está ahí, vas a venir a parar a siete o infinito o a uno o a todo. 

- Pues yo quería decir, a vueltas con lo de antes, que no sé si ahí está el tiempo y el espacio, al intentar hacer ese cuadrado, intentar dividir eso que no puede ser que haya dos cosas -tiempo y espacio- sino que si acaso -bueno- se cae en eso que no se sabe, en la continuidad, que no tiene por qué estar...

AGC - No [...], desde aquí estamos... yo he planteao la cuestión fuera de tiempo y espacio; he planteao la cuestión de una manera más abstracta, lo que pasa es que después, he tenido que introducir lo de 'la vez' y 'las veces' y lo de 'a la vez' y juntamente puedes pasar otra vez a considerar como 'ahora' -que es verdadero, inconcebible- se convierte, para costitución de la Realidad, en 'momentos': en momentos, en presente. Vamos a ver. Sí.

- ¿Cómo es eso que has dicho de que también en las nuevas religiones, o en la nueva creencia, también se considera que la muerte abre una puerta al sinfín? ¿Por qué?

AGC - Sigue siendo. Porque lo siguen presentando como trascendental, te pueden decir lo que... lo que quieras respecto a vértelas con ella, los filósofos, médicos, tener o no tener miedo, te pueden inventar lo que sea respecto al más allá, o incluso, inventarte un más allá que sea 'nada' ('nada' no tiene peligro ¿eh?), 'nada' no tiene peligro, no es como sinfín. Sinfín amenaza la Realidad, pero 'nada' no amenaza a la Realidad, la cual pretende ser... pretende ser 'todo', y por tanto, la pretensión de 'todo' y la de 'nada' van de la mano; [no se matan a una y la otra]. Siguen presentando como el hecho trascendental, es decir, como si efectivamente fuera la solución del problema que en ese momento futuro encuentra quien sea, la solución del problema, todos los problemas resueltos, ya no pasa nada, que es de lo que se trataba. Y entonces, efectivamente, esa condición de trascendencia se mantiene desde las viejas religiones en la presente, sin cambios sustanciales. Que luego eso sí se puede estudiar más de cerca, hasta qué punto se da este mantenimiento de la idea de la muerte futura -de la muerte siempre futura- como una especie de garantía de trascendencia; se puede seguir estudiando, pero -vamos- de momento, lo enuncio así, partiendo de impresiones muy inmediatas.

- Agustín, entonces, a ver si me entero: mediante la construcción de la Realidad ¿podríamos llevar a ese sinfín en un momento-... en el momento presente, ahora...?

AGC - No, no. No te hace falta de costruir nada, porque nos está pasando costantemente: costantemente nos estamos hundiendo; nos estamos hundiendo cont-... perdón, costant-...: continuamente nos estamos hundiendo; la Realidad se está hundiendo, la Realidad se está hundiendo en la verdad, es decir, lo que no se sabe; y esa amenaza es continua; y la Realidad y uno mismo -como ente de la Realidad- no puede librarse... no puede librarse ni por un momento de esa amenaza, de ese peligro, que es continuo. A eso corresponde la defensa (de la que he hablado) y es no continua pero costante: inventando costantemente nuevas cosas, nuevos trucos para impedir el descubrimiento, el descubrimiento de eso; es también una actividad no continua, pero costante: la creación de nuevas... de nuevas cosas que impidan -o por lo menos, estorben, estorben mucho- las posibilidades de descubrimiento de la verdad: cuantos más nos metamos, cuantos más líos nos armemos, pues más, más garantizamos -dentro de lo posible- que nadie se dé cuenta de nada, que nadie descubra nada; esa es la filosofía del Poder. Apenas tengo que recordarte.

Pues eso, consecuencias políticas, en el sentido más inmediato, ahí las tenéis: el Poder lo que necesita es, por un lado, convertir esa amenaza de lo sinfín en un 'todo', en un 'límite', en un 'fin'; porque eso es una necesidad esencial: no hay forma de Poder que funcione sin eso. Y por otro, convertir 'ahora' -que no es nada real, que es inconcebible- convertirlo 'ahora' en un presente: en un presente, en momentos, en cosas por el estilo ¿no? Esas son necesidades esenciales del Poder, es bajo esas, bajo las que padecemos cada día; a ese propósito tratan nuestros descubrimientos de derribar o estropear un poco esas tácticas necesarias que el Poder tiene que poner en obra, a cada paso.

No sé si veis bien la relación, si no, decídmelo: la relación que recorre desde la cuestión matemática pasando por la Realidad física y por la persona, hasta esta aplicación al caso del Poder, si no, decídmelo, porque puede que algunos de los tramos os parezca un salto todavía. 

- El lenguaje de la Política, o sea, cuando hablamos de Economía, el lenguaje que utilizamos ¿no es -por ejemplo- el que vamos a utilizar también cuando hablamos de Filosofía porque no hay expresamente un lenguaje para hablar de Economía o para hablar de Filosofía porque la Realidad es una Filosofía de esa Economía? 

AGC - No. No: sí tiene fundamento. Hay un lenguaje, es decir, un idioma de la Economía y hay un idioma -una jerga- de la Filosofía, por ejemplo. Todos son idiomas, todos -por tanto- tienen la condición de la falsificación elemental que contrapone lo particular, lo privado, a lo común; pero así funciona. Así funcionan en las lenguas vulgares -el español, el inglés- y así funcionan las jergas separadas -más o menos separadas- de la Economía, de la Física, de la Filosofía; son efectivamente, partes de esto que llamamos Realidad, esencialmente falsa, y todas esas jergas están normalmente destinadas a practicar la defensa costante ante el peligro del descubrimiento de la verdad, cada una por su lado: Economía, Filosofía, Física, pero todas colaborando en cuanto que todas practicando esta defensa, o sea, invento de nuevos términos que quiere decir nuevas cosas de la Realidad, entrecruce de operaciones cada vez más complicadas, pero evidentemente, practicando en los diferentes campos esta labor de defensa, de prevención ante el descubrimiento siempre posible, siempre amenazante de que estamos cayendo en lo desconocido, siempre es así.

Notad que si no se permite comparar otras épocas, otras religiones con la nuestra, puede apreciar esos fenómenos de aceleración de estas necesidades; uno podría decir: "Se vuelven cada vez más urgentes". Evidentemente el Poder -el Capital, en primer lugar, como el Dinero que es el que más directamente sufre esta necesidad- tiene que moverse cada vez más deprisa, pero este aumento, esta aceleración, es una mera consecuencia de la necesidad costante de la introducción de nuevos hechos, de nuevas cosas ¿no? No puede cansarse de eso: costantemente tiene que estarnos, por un lado, presentándonos el Futuro; por otro lado, tiene que estar impidiendo... impidiendo que se sienta nada de 'ahora': el ejemplo del desarrollo de las obras públicas para nada, destruyendo las ciudades     a c e l e r a d a  : una necesidad acelerada va de par... va de par con la aceleración en la publicación y creación de nuevas formas de teoría económica, de teoría filosófica, de toda clase de cuentos por el estilo, todas las formas de Literatura cuyo crecimiento es también -como vulgarmente se dice- exponencial, igual que el de las obras públicas ¿no?, es una necesidad; la necesidad es convencernos del Futuro, es decir, que creamos que lo que no ha pasado, ha pasado; porque la estupidez de los hechos futuros, no consiste en otra cosa que en esa: esa es la Fe: creer que lo que no ha pasado, ha pasado -dicho en lenguaje vulgar-.

Esta es una necesidad que tiene que ver con lo de la sustitución de 'lo sinfín' por 'un fin'; y por otro lado, que sepamos... que sepamos el presente, es decir, que nos creamos también que sabemos lo que está pasando, huyendo de la herida que 'ahora' nos está abriendo sin cesar, continuamente. Que creamos también que sabemos lo que está pasando: que se sabe lo que está pasando. Y como no se sabe, y hay peligro de que alguien -tal vez muchos- se den cuenta de que no se sabe, pues para eso están las obras públicas: mientras más lío se arme en cuanto a trabajo para nada, multiplicación de las cuentas del Capital para esto y para lo otro, mientras la burocracia de los Estados tiene que aumentarse y desarrollarse de formas exponenciales y todo eso, mientras la Literatura, la Filosofía, la Ciencia, tiene que producir más y más deprisa cosas, se confía, se espera que en el barullo -en el barullo creciente- las posibilidades de que alguien se dé cuenta de algo, disminuyan hasta límite cero: que se vuelvan tan infinitésimas que, efectivamente, coincidan con cero. Esa es la táctica, eso es lo que estáis conmigo padeciendo todos los días y en estos mismos momentos.

Bueno, no sé si os queda algo más respecto a estas cuestiones.

- Agustín, yo creo que una de las cosas en que se ve más claramente el absurdo de la Realidad, el absurdo, es en su concepción de Universo.

AGC - ¿De?

- El Universo se forma en un punto que tiene una máxima densidad, una máxima presión, explota y que se extiende, dentro de un orden, quiero decir, limitado, abovedao todo él, pero es una bóveda que va creciendo -va creciendo la bóveda- y es una cosa tan ridícula, que yo no sé cómo se pueden decir cosas así, porque a mí, cuando yo lo veía, y por mucho que me lo dijera Hawking, por mucha consideración que tengo hacia él, pues es que me parecía absolutamente ridículo...

AGC - Bueno, para que no haya confusión...

- No es razonable pensar que han cogido incluso el eco del Big Bang, que lo han cogido, por lo visto, en un magnetófono [...], entra ya en un terreno que es que es realmente ridículo.

AGC - Bueno. Un momento, Jaime, que intercale, porque para -especialmente para los nuevos-, que esto no parezca una especie de desprecio universal de los físicos: ya recordáis que nos hemos pasado más de un año utilizando entradas de físicos -que Caramés me imprimía- de físicos más o menos desmandados, que nos han sido muy útiles. Los que citas son los sinvergüenzas en grado sumo, que además son los pontífices, porque en la Ciencia -como en lo demás- el que trepa más arriba es el más idiota, el que tiene más Fe. De manera que los casos de la vulgarización son los casos extremos de esto que llamas piadosamente 'ridículo' y que al mismo tiempo es sangriento, estrepitoso. Son los casos en que efectivamente se introduce la teoría, la positivación de todo y se supone que eso es lo que la gente está esperando, porque confunden 'la gente' -con lo que llaman desde arriba 'vulgo'- con las mayorías de las poblaciones y les sirven eso: les sirven Física vulgarizada.

El invento que has citado muy bien como especialmente estúpido, ya veis que tiene algo que ver con lo que hemos dicho hoy: el truco de hablar de cosas como el Universo, y por tanto, el Big Bang -el Big Crash- y cosas por el estilo, y desarrollar todas esas cosas supuestamente comprobadas por la experimentación incluso, para lo que está sirviendo es para que no se trate de la Realidad. No hay truco más eficaz para impedir que se haga lo que aquí estamos tratando de hacer, que es tratar de las cosas, de la Realidad directamente, como el desarrollar tratamientos acerca -por un lado- del Universo, del origen del Universo, del género humano, del origen del género humano, y cualesquiera otras teorías científicas de la persona, del carácter personal, del alma personal; el tratar de estas cosas son los trucos que siempre han regido y que rigen cada vez más deprisa para impedir que se trate de la Realidad, sin más, en bloque. Eso es lo que tenéis que intentar sentir conmigo porque es a lo que estamos aquí, justamente a contravenir esa orden en la medida que se nos da, y desentendernos de Universos, de personas y demás trucos, para tratar directamente de la Realidad.

- ¿Qué le parecería, por ejemplo, por ejemplo en la actualidad, un pensamiento puro, renovador?, ¿no?, porque realmente es lo que todo el mundo tenemos como un interrogante pero que parece que estamos ahí como un poco aplastaos, que tanto en Economía, como en cualquier rama, realmente se puede desarrollar, pero que no esté influenciado ni...

AGC - Bueno, lo importante es el interrogante. El interrogante que has dicho es lo importante, es decir, que eso siga vivo, porque ahí es donde está el sentido común: 'pueblo-que-no-existe'. Ya sabéis que en una tertulia política estamos intentando dejarnos hablar con la voz no personal, sino con la voz de pueblo-que-no-existe, de lo que nos queda de pueblo fuera de la Realidad, el cual -como más de una vez hemos repetido- lo solo que dice es NO, aprende a decir NO: NO a la Realidad, NO al Gobierno, NO a la persona, NO a lo que sea cualquier forma de la Realidad.

Por cierto, que esta operación del NO, nos llevaría -pero se ha hecho muy tarde, habrá que intentar empezar por ahí- a volver a analizar la cuestión de la 'inaproximabilidad' a lo sinfín, porque ya veis que hay ahí una negación de aproximación que se refiere a un término, a su vez, negativo con la negación incorporada: 'lo sinfín', y eso presenta problemas.

Problemas que, efectivamente es muy tarde para que os los presente. De manera que, como pienso que ya tenemos por hoy bastante, si el Señor no se opone mucho, dentro de siete días, seguiremos volviéndolo a presentar y trayendo todos los interrogantes que se os hayan ocurrido mientras tanto. Interrogantes, que nunca falten.

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